Comunidades de distintos puntos de Jujuy participaron de la celebración del Inti Raymi, una de las festividades más significativas de los pueblos andinos, que coincide con el solsticio de invierno y marca el inicio de un nuevo ciclo agrícola y espiritual.

El Inti Raymi, expresión que en lengua quechua significa “Fiesta del Sol”, es una ceremonia ancestral de agradecimiento al Inti, considerado fuente de vida, energía y equilibrio. Esta fecha convoca a las comunidades a compartir un tiempo de renovación, reflexión y encuentro, reafirmando valores como la reciprocidad, el respeto por la naturaleza y el sentido comunitario.

Las actividades desarrolladas incluyeron ceremonias tradicionales, ofrendas a la Pachamama, expresiones artísticas, música y danzas que forman parte del patrimonio cultural de los pueblos andinos. Estos espacios permiten mantener vivas prácticas y conocimientos transmitidos de generación en generación, fortaleciendo la memoria colectiva y el vínculo con el territorio.

La celebración adquiere además un profundo significado en la preservación y valoración de las lenguas originarias, los saberes comunitarios y las distintas formas de comprender el mundo que conforman la cosmovisión andina. En este sentido, el Año Nuevo Andino representa una oportunidad para promover el reconocimiento de la diversidad cultural y el respeto por las identidades que enriquecen nuestra sociedad.

En el ámbito educativo, la fecha ocupa un lugar destacado en numerosas escuelas de la Quebrada y la Puna jujeña, donde se desarrollan propuestas pedagógicas vinculadas a la Educación Intercultural Bilingüe.

A través de relatos de integrantes de las comunidades, producciones artísticas, investigaciones y espacios de intercambio, estudiantes y docentes profundizan conocimientos sobre la historia, las prácticas culturales y las formas de relación con la naturaleza propias de los pueblos andinos.

Estas experiencias fortalecen el diálogo entre escuela y comunidad, favoreciendo la transmisión de saberes ancestrales y la construcción de aprendizajes situados en el contexto cultural de cada territorio. De esta manera, el Inti Raymi trasciende su carácter ceremonial y se convierte también en una instancia educativa que contribuye a la formación de nuevas generaciones comprometidas con el respeto, la diversidad cultural y la valoración de los pueblos originarios.

La conmemoración del Año Nuevo Andino reafirma la vigencia de tradiciones que continúan siendo parte fundamental de la vida comunitaria e invita a reflexionar sobre la importancia de preservar el patrimonio cultural de los pueblos indígenas para las generaciones presentes y futuras.