El abordaje de la Educación Emocional en las instituciones educativas de la Provincia es uno de los ejes transversales con el que trabajan los equipos de la Secretaría de Equidad Educativa del Ministerio de Educación para garantizar que las trayectorias escolares sean las esperadas y se alcance el bienestar de la comunidad educativa en su conjunto. La psicopedagoga Fernanda Montenovi, quien encabeza Equidad Educativa en el flamante equipo de la ministra María Teresa Bovi, brindó detalles sobre los avances.

Respecto del trabajo que desarrollan para abordar lo emocional, la profesora Montenovi precisó: “La Educación Emocional es un tema que nos convoca y nos apasiona, lo hemos sentido como una necesidad que se nos ha planteado y nos motiva a trabajar bajo esa perspectiva. Ya antes de la pandemia, teníamos la mirada puesta en la Educación Emocional como eje vertebrador de nuestras propuestas y con lo vivido en estos últimos años se ha profundizado la necesidad de poder abordar lo emocional y lo hemos tomado como transversal desde cada una de las áreas y actividades propuestas”.

“Fue muy necesario generar espacios en los que, desde una perspectiva de la Educación Emocional, se pudieran contener los quiebres emocionales ocasionados por la circunstancia que nos toca atravesar, tanto a alumnos, docentes, papás, mamás, y miembros de la comunidad educativa en general.
Esta pandemia cambio todos esos esquemas que creíamos conocer y nos interpeló a modificar nuestra manera de ser y hacer y , debimos disponernos a trabajar y fortalecer lo emocional”. Explicitó la docente.

Sobre las propuestas para reconocer las emociones y poner manos a la obra, la secretaria manifestó: “En épocas de vulnerabilidad, en las que se instala la incertidumbre; las problemáticas sociales, económicas, afectivas y de aprendizajes se incrementaron. En consecuencia, propusimos la Educación Emocional como un eje donde se priorizaron espacios de escucha, se ofrecieron herramientas para que cada uno de nosotros pueda reconocer las emociones y diseñar un plan de acciones desde lo personal y lo institucional, que nos permita encontrar estrategias para modificar algunas prácticas que necesitaban ser abordadas”.

“Desde este planteo nos hemos propuesto diferentes actividades, apoyados en todo momento en la convicción puntual que es el camino para un cambio necesario y favorable” sostuvo y detalló sobre los mecanismos de trabajo “desde pequeñas mesas de diálogo con Supervisores, directivos, docentes y padres de instituciones que solicitaban una intervención puntual, hemos llevado adelante instancias de capacitaciones, en las que docentes especialistas en la temática ofrecieron herramientas teóricas y prácticas para la educación emocional, siempre teniendo como objetivo alcanzar el bienestar personal que sin lugar a dudas impacta en el bienestar institucional”.

Desde la Secretaría de Equidad Educativa, además, trabajan en la formación de Referentes Emocionales en instituciones educativas, con el acompañamiento de destacados profesionales, referentes en la temática:
“Tuvimos el privilegio de implementar el Programa “Presencia en Educación” que propone e invita a un recorrido formativo que consiste en experiencias y conocimientos que, en forma progresiva, posibiliten hábitos de cuidado y bienestar individual y colectivo. A su vez, busca generar el desarrollo de habilidades y competencias que promuevan formas de interrelación; de climas; de conformación de comunidades y de prácticas profesionales habilitantes para acompañar a los y las docentes en los retos que enfrentan día a día”.

La docente, además dejó en claro que, este es un trabajo sostenido y que requiere del compromiso de todos, sosteniendo que lo emocional y lo cognitivo van de la mano: “hoy la Educación Emocional es tan importante como la Educación Cognitiva, una sin la otra quedan incompletas, se necesitan y complementan, trabajamos para lograr esa integralidad “.

“Desde la Secretaria de Equidad Educativa, promovemos también acciones desde el arte y el deporte como puntales para trabajar las emociones y reconocer nuestros sentimientos, por medio de ellos entrenamos habilidades sociales, la empatía, controlar impulsos, la tolerancia a la frustración, el trabajo en equipo y colaborativo, la solidaridad, el respeto por la diversidad, entre otros valores y consideramos que aportamos a la Educación emocional pudiendo distinguir emociones, controlarlas y expresarlas de manera saludable, gestionando nuestro día a día y construyendo bienestar. Iniciamos este camino y anhelamos avanzar en el mismo, convencidos en la importancia de lograr las competencias emocionales que nos aporte calidad de vida”. Culminó